jueves, 23 de mayo de 2013

LA LOCURA DEL II RECTOR DE LA UAM; EL ULTRAFRANQUISTA JULIO RODRIGUEZ MARTINEZ






http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Rodr%C3%ADguez_Mart%C3%ADnez

 Julio Rodríguez Martínez fue Doctor en Ciencias y en Farmacia por la Universidad de Madrid, catedrático de Cristalografía y Mineralogía en la Universidad de Salamanca y en la Universidad Autónoma de Madrid, de la que también fue rector1 Estuvo vinculado al partido Fuerza Nueva, de Blas Piñar.

 Miembro del Opus Dei, procurador en Cortes entre 1971 y 1977, fue nombrado Ministro de Educación del gobierno de Carrero Blanco el 9 de junio de 1973. Tras el asesinato del almirante fue cesado poco después, el 3 de enero de 1974

http://iesonoies.wordpress.com/2010/03/31/veraneo-sin-suspensos-la-....



El año 1973 cien mil estudiantes españoles que acababan de terminar el bachillerato tuvieron, por orden del Ministerio de Educación, siete meses de vacaciones de verano: desde mayo de ese año hasta enero del año siguiente. Un nombramiento atolondrado, un excéntrico ministro, una decisión tomada sin consultar a nadie y un atentado terrorista se conjuraron para que tal cosa sucediera una sola vez, para pasmo de profesores, padres, ciudadanos en general y del propio gobierno franquista, y sobre todo, para regocijo de los estudiantes que aquel año pasaron unas inolvidables vacaciones de siete meses, las más largas que recuerde la historia de la educación española en tiempos de paz.
Esta es la semiolvidada y verdadera historia de cómo tuvo lugar esa conjunción de sucesos, de cómo nadie hizo nada por evitarlos, y de cómo se salió del embrollo académico a golpe de decreto. Pónganse cómodos porque la historia es larga de contar.
Corría el año 1973 y el régimen de Franco estaba moribundo. El Generalísimo decide nombrar presidente del gobierno a Carrero Blanco. Un cambio en la presidencia implicaba hacer movimientos en los ministerios, de manera que Villar Palasí, que se encontraba al frente del de Educación y Ciencia, fue cesado. Su sucesor, por orden de Carrero Blanco, fue Julio Rodríguez Martínez, sin duda el ministro de educación más extravagante y disparatado que ha conocido la reciente historia educativa española, un insospechado Paladín del Estudiantado y firme candidato a Santo Patrón de las Vacaciones.

 Todo parece haberse iniciado en una confusión. Franco consultó su lista de ministrables y he hizo llamar a uno de ellos… pensando que estaba llamando a otro.

 No debiera de extrañarnos que la historia fuera cierta: los cambios de gabinete eran constantes durante el franquismo, y tenían como objetivo mantener el equilibrio de las diferentes familias del régimen, de forma que no siempre se escogía un ministro por sus idoneidad para el cargo. En todo caso, y según consta en la página del Congreso don Julio fue ministro de Agricultura varias veces, pero como si la carambola fuera una constante en su vida, lo fue siempre por ausencia del titular. Sin duda donde demostró sus dotes visionarias fue en el Ministerio de Educación y Ciencia, donde entró a trabajar el 9 de junio de 1973.

Ya en su nuevo despacho, el señor Julio, nada menos que Catedrático de Cristalografía, Mineralogía y Mineralotecnia, maquinó una de las medidas más delirantes que se recuerden en la administración educativa española, por otro lado tan dada a los desatinos: la decisión de hacer coincidir el calendario escolar con el año natural. Según su particular calendario revolucionario, el curso comenzaría en enero, después de la fiesta de los Reyes Magos, y terminaría en diciembre, antes de navidades. No sabemos si don Julio lo previó o no, pero el caso es que eso implicaba que cien mil bachilleres tendrían unas vacaciones de verano de siete meses. Nunca los estudiantes preuniversitarios debieron estar tan agradecidos a un ministro de educación.


Para evitar contratiempos que entorpecieran sus planes subversivos Julio Rodríguez decidió aprovechar el efecto sorpresa. En una entrevista al diario ABC del 29 de agosto de 1973, y en otra en La Vanguardia el 11 de septiembre, el ministro todavía aseguraba que el plan piloto afectaría sólo a las universidades de Málaga, Extremadura y la cuarta de Madrid, todavía sin crear. Además, según cuentan las crónicas (2), en reciente Consejo de Rectores se había tratado todo el asunto, y no se había aprobado, si no más bien habían acordado estudiarlo con más calma. Fue entonces cuando el original ministro de educación decidió falsificar las actas de la reunión, simulando que el Consejo daba su visto bueno a la operación. Cuando en el siguiente Consejo del 22 de septiembre todo el mundo se dio cuenta del engaño la Orden ministerial ya estaba a punto de ser aprobada. No había plan piloto: Julio tenía la decisión tomada, y el nuevo calendario se aplicaría a toda la universidad española.
En un histórico BOE del 29 de septiembre de 1973 se publica la Orden del día 27 anterior, que determina la aplicación inmediata del nuevo plan, llamado desde entonces con mofa calendario juliano. Merece la pena echar un vistazo a la exposición de motivos de esa Orden del 27 de septiembre, un ejemplo de cómo la autoridad absoluta, si pierde el control, puede convertirse en inesperadamente transgresora:

Con el fin de proporcionar más y mejor educación universitaria, ha de constituirse un sistema educativo que desarrolle al máximo la capacidad de todos y cada uno de los alumnos, mediante la racionalización de algunos aspectos del proceso educativo, aunque para lograrlo deban someterse a revisión algunos esquemas tradicionales.
Fiel a esta idea, se adopta en la presente Orden la medida de política educativa consistente en modificar, con carácter experimental, el tradicional calendario universitario adecuando el año académico al natural, con el convencimiento de que con ello se contribuye a hacer realidad la parte esencial y más noble de la reforma educativa: La calidad de la enseñanza.

Conviene detenerse un momento en esas penetrantes ideas de don Julio: la calidad de la enseñanza como motivo principal de la reforma, la revisión de esquemas tradicionales, vuelta a la naturaleza… ¿Cabe un ministro más hippie? Pues no se pierdan lo que viene a continuación:
En el orden sociológico, dado el derecho de todo ciudadano de un tiempo dedicado al descanso, el sistema que establece permite que todos los alumnos puedan tener su periodo de vacaciones veraniegas obviando los inconvenientes, en este aspecto, de la estructura actual del curso académico, que motiva que los alumnos menos dotados o en los que confluyan circunstancias de la más variada índole no tengan realmente vacaciones, porque cumplido el actual periodo lectivo deben proseguir su preparación para los exámenes de septiembre.

En la Orden del 27 de septiembre descubrimos al Julio más sensible: se acuerda con cariño los suspendedores, tiene en cuenta los menos dotados, acoje en su seno a los desfavorecidos por la suerte, vindica el descanso estival como un derecho humano inalienable… La Orden del BOE se completa con una disertación acerca de la conveniencia de adecuar el año presupuestario y el académico (suponemos que, dado su amor por el descanso, para facilitar la vida a los administradores universitarios), así como la idoneidad de hacer coincidir el año castrense con el escolar (aquí vemos la faceta antimilitarista de don Julio, empeñado en no distraer a los alumnos con fruslerías cuarteleras). No son de despreciar otras medidas de honda inspiración humanitaria: el diseño de unos cómodos plazos de implantación (se comenzaría por primero de carrera) y la previsión, en la disposición 7.1, de cursos de recuperación para los alumnos que quedaran descolgados por culpa de los cambios del calendario (¡qué candidez!). Ni el anarquista Paul Lafargue, en sus sueños más húmedos, hubiera soñado con tan nobles principios. Y es que del carácter sensible del ministro ya se tenían noticias gracias a su vena poética.





 Histórico BOE del 29 de septiembre de 1973,
instaurando el calendario juliano.
(pulse en la imagen para ampliarlo).


Para disimular sus actividades descaradamente contraculturales Julio decidió expedientar a unos cuantos catedráticos y profesores de universidad, blandiendo como excusa “la Libertad basada en la Autoridad escrita con mayúscula” (todo un eslogan de clara inspiración ácrata), aunque luego les perdonó (3). La confusión propia de los regímenes en descomposición y el sacrosanto respeto a la autoridad se aliaron para que don Julio se saliera con la suya sin rendir cuentas a nadie. La revolución estaba en marcha y nada ni nadie podía pararla.
Las universidades aplicaron la medida sin ningún entusiasmo. En efecto, la Orden ministerial era de inmediato cumplimiento para todo el sistema universitario español, si bien sólo para primero de carrera. Los que ese año pasaban del bachillerato a la Universidad habrían de esperar a enero siguiente para ponerse a estudiar de nuevo: ¡¡siete meses, siete, de vacaciones por la patilla!! ¡¡Y así todos los años al terminar el bachillerato!! Los testimonios de la época muestran el alborozo con que fue recibida la medida. Ese año por primera vez en la historia miles de bachilleres españoles disfrutaron de unas largas vacaciones, casi eternas, obligatorias y por orden gubernativa.
El cambio generó, como queda dicho, airadas quejas en la Universidad. Incluso entre el levantisco estudiantado, que tal vez por aquello de disimular, también protestó. El caos provocado por la precipitada entrada en vigor del nuevo calendario fue aprovechado por los alumnos con mayor conciencia política antifranquista para montar bulla en los campus, dado que no tenían nada mejor que hacer durante un trimestre entero: el tiempo libre que el nuevo calendario les daba lo dedicaron a protestar… contra el nuevo calendario. Es evidente que algunos no entendieron el giro progresista que estaba dando el ministro. Muchos alumnos, en su despiste, se portaron tan mal que desde el aparato del Estado se comenzó a pedir la cabeza del indomable Julio Rodríguez: en el contexto político de la época, suponemos, provocar algaradas universitarias era un grave error de cálculo político, pues uno de los núcleos más activos contra el régimen era precisamente la Universidad.
Entonces mataron a Carrero Blanco y se terminó el largo verano de la anarquía: muerto su valedor don Julio recibió un cese fulminante, y el 3 de enero de 1974 abandonó el Ministerio tras seis intensos meses de trabajo, motivo por el cual pasó a ser llamado “Julio el Breve”. Nunca sabremos si don Julio tenía preparada otra Orden ministerial revolucionaria declarando vacaciones eternas para los estudiantes de todos los niveles, desde la EGB hasta el Tercer Ciclo.


Al parecer el señor ministro había negado el saludo al cardenal Tarancón durante el funeral de Carrero (suponemos que siguiendo sus convicciones políticas ultrafranquistas afines al Opus Dei o, tal vez, por solidaridad con los cien mil estudiantes que gracias a su perspicacia seguían de vacaciones de verano en pleno mes de diciembre). El gesto desairado le valió caer en desgracia ante parte de la cúpula tardofranquista. Pero ese no parece ser el único semáforo en rojo que se saltó el señor ministro. Las medidas propuestas durante su breve mandato fueron algo más que polémicas:
No hay que olvidar que la etapa de ministerio de Julio Rodríguez había sido tan excepcional en cuanto a las medidas universitarias adoptadas, que sus decisiones adquirieron un gran descrédito, incluso en los medios más adeptos al régimen y en los círculos gubernamentales y de la administración. (Fuente: Universidad de Alcalá).

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=ArYjDok2Qi8
 Imágenes de la época:
don Julio destaca por su altura en el minuto 0:58
y en el 2:42 aparece sentado a la derecha de Arias Navarro.
En ambos momentos está disimulando
que es un underground infiltrado en el régimen.

Como relevo de nuestro simpático libertador fue nombrado nuevo ministro Cruz Martínez Esteruelas, un gris abogado nada amigo de la flojera estudiantil: dando un giro a la gestión del ministerio impulsó la odiada selectividad y cerró la Universidad de Valladolid por desórdenes públicos, entre otras medidas antisubversivas. Y derogó el bendito calendario juliano.
Esteruelas firmó el ominoso decreto 198/1974 de 25 de enero que devolvía las calendas a su cauce y la tristeza a los corazones de los estudiantes. Llama la atención, de nuevo, la exposición de motivos, en la que pone a caer de un burro a su predecesor:
Al fijar con carácter experimental un calendario para las Universidades adecuado al año natural se proponía una mejora sustantiva en el rendimiento de la docencia que, necesariamente, quedaba subordinada a las posibilidades reales de la Universidad (…) [además] se producía una solución de continuidad -con discriminación en el calendario y un trimestre poco utilizable- entre los estudios medios y el comienzo de los universitarios que (…) se ha revelado infructuoso, en lo que coiciden las consultas realizadas. En segundo lugar, el calendario escolar -cuya unidad exige la ley- no puede separarse del funcionamiento general de la vida social del país.

En definitiva, el nuevo ministro está llamando panoli al anterior, le está acusando de saltarse la ley a la torera, de hacer perder el tiempo a los bachilleres, de haber descalabrado el calendario de exámenes, de haber hecho las cosas sin preguntar a nadie, de haber descoordinado a la universidad española respecto a la extranjera (cosa que en aquella época no debía ser nada difícil), de no haber mejorado nada y de haber empeorado todo. Y por si esto fuera poco, el nuevo ministro da la estocada definitiva a la anterior reglamentación sugiriéndole a su predecesor que los experimentos los hiciera en su casa y con gaseosa:
Las ansias innovadoras lógicas en busca de una mayor perfección, y establecidas con carácter experimental, se han encontrado con realidades, como son las razones expuestas, que aconsejan volver al calendario por cursos escolares (…).

De esta guisa el nuevo calendario quedaba anulado cuando solamente llevaba unos días funcionando. Eso sí, por el camino quedó dilapidado un trimestre universitario entero. Es evidente que  cuando aumentan las vacaciones es porque el curso ha quedado reducido proporcionalmente. Que sepamos nunca se recuperó el tiempo perdido, para mayor gloria de la calidad educativa y nuevo regocijo estudiantil (y, suponemos, profesoril).
Ominoso decreto 194/1974,
derogando el calendario juliano.
(pulse en la imagen para ampliarlo).

En cuanto a Julio Rodríguez Martínez, pese a su breve estancia de seis meses en el ministerio tuvo el valor de escribir un libro sobre su experiencia: Impresiones de un ministro del almirante Carrero Blanco (aquí se puede leer en primicia el primer capítulo).
Ya como ex-ministro, y en una entrevista en ABC [parte 1, parte 2] don Julio reflexiona con melancolía sobre el pasado e insiste en la necesaria reforma del calendario escolar. La entrevista no tiene desperdicio, y es una nueva expresión de amor por los estudiantes:
ABC: ¿No eran unas innovaciones excesivamente radicales?
JRM: Yo pienso que la única forma de erradicar la subversión de la Universidad es reforzar la autoridad académica. La modificación del calendario se hizo a modo experimental, entre otras razones porque había que impedir que en octubre entraran cien mil nuevos alumnos en las aulas, cifra para la que la Universidad no estaba capacitada. Otra razón era la de adecuar el año académico al año económico y tender a un veraneo sin suspensos. Pero sucede que, aunque nos consideremos muy aperturistas y europeos, cuando intentamos introducir, aunque sea a modo experimental, una modificación en las costumbres, nos rasgamos las vestiduras.
(4)

Los estudiantes españoles deberían canonizar a este hombre, el único ministro de educación de la historia de España que ha reclamado una canícula libre de exámenes, enfrentándose para ello a una caterva de reaccionarios incapaces de aceptar la modernidad y la innovación pedagógica y perdiendo el cargo por por su heroísmo. Para argumentar tan noble fin echaba mano incluso de la Inmaculada Concepción, una razón tan digna como cualquier otra para tener a cien mil alumnos de vacaciones durante siete meses:
ABC: Pero, ¿se basaba esta experiencia en alguna ya producida en el extranjero?
JRM: No se basaba más que en la observación y el estudio de nuestra realidad, de los supuestos de la Universidad y la vida académica española. Tampoco hemos tenido que seguir al extranjero para el descubrimiento de América o para definir el dogma de la Inmaculada.

Y como don Julio nunca decepciona, la guinda la pone hacia el final de la entrevista:
ABC: ¿Mantiene usted contacto con Cruz Martínez Esteruelas [el nuevo ministro de Educación]?
JRM: Le ofrecí mi colaboración si la precisaba al recibirle en el Ministerio. Pero no tengo contacto. No ha debido precisar mi ofrecimiento.(…)

Lo que no sabemos es de qué se extrañaba don Julio, pues es destino de los visionarios caer en el descrédito.
Y llegamos al final de nuestra investigación. El ministro más dicharachero que ha pasado por la educación española, Julio Rodríguez Martínez, apóstol de los suspendedores, moriría a principios de 1979 en Santiago de Chile, donde estaba visitando a su amigo Pinochet, dejando así huérfanos a todos los estudiantes de España. Fue enterrado en Motril, y su reforma cayó en el más injusto de los olvidos. Nadie ha propuesto nombrarlo Santo Patrono de las Vacaciones, algo que perfectamente se merecería, aunque fuera, como siempre, por simple carambola.
_______________________
Nota: la presente investigación se ha hecho por sugerencia de una compañera de trabajo que recuerda haber vivido con alegría aquellos siete meses de asueto, y que tuvo el privilegio de pertenecer al selecto curso 1974/74. Valga esta larga historia para recordarnos que estos tiempos de extravagancias educativas no son nuevos. Es evidente que cuando los disparates aflojan la soga del estudiante duran menos que la nieve en agosto.

Algunas fuentes consultadas:
(1) AAVV, Crónica de un sueño, Centro de estudios andaluces, Sevilla, 2005, página 30.
(2) Alberto Carrillo Linares: Subversivos y malditos en la Universidad de Sevilla, Centro de estudios andaluces, Sevilla, 2008, página 377.
(3) Ídem, página 379.
(4) Entrevista en ABC del 16 de diciembre de 1974. Hemeroteca ABC, parte 1, parte 2 [PDF: ojo, que tarda en descargarse].

lunes, 8 de abril de 2013

EL EUSKERA Y EL DOGÓN







http://www.deia.com/2013/04/05/sociedad/euskadi/el-euskera-procede-del-dogon-hablado-en-mali



estudio lingüístico de jaime martín

"El euskera procede del dogón, hablado en Malí"

el profesor jaime martín lamenta el poco eco que ha tenido en euskadi su estudio lingüístico
roberto cubero - Viernes, 5 de Abril de 2013


bilbao. El euskera procede del dogón, uno de los idiomas hablados en Malí, según un estudio lingüístico realizado por el profesor Jaime Martín, que ha comparado 2.274 palabras de ambos idiomas encontrando semejanzas en el 70% de ellas. Martín, licenciado en Filología Románica y durante cuarenta años profesor numerario de Lengua y Literatura en el Instituto Cervantes de Madrid, ha dedicado doce años a comparar el euskera y el dogón, tanto la estructura lingüística como el vocabulario. Su conclusión, resumida en el estudio Un enigma esclarecido: el origen del vasco, es que el dogón -hablado actualmente por unas 300.000 personas en el país subsahariano situado entre Argelia y Mauritania- es la lengua originaria del euskera.
Según explicó "como soy filólogo, sentía curiosidad por el euskera", comentó. Hace unos años leyó una tesis sobre el dogón de la francesa Geneviève Calame-Griaule, la hija de Marcel Griaule, el mayor experto sobre este pueblo, y fue en esa lectura cuando "desde las primeras palabras" observó que había "similitudes entre ambos idiomas en la forma y el significado". Decidió investigar aplicando los criterios científicos, porque el parecido "no podía ser casualidad". Para ello, comparó la estructura lingüística y el vocabulario. Sobre la primera, el dogón y el euskera coinciden en el orden de colocación en las frases, con el sujeto al principio, el verbo al final -la gran diferencia con las latinas- y el objeto directo en el centro. También el demostrativo va después del nombre, cuando en latín y castellano va delante. "Me llevé una sorpresa", confesó. Difieren en que el euskera conserva las declinaciones, que el dogón no tiene. Sobre el vocabulario, ha comparado 2.274 palabras de ambas lenguas, con un resultado de 1.633 pares de semejanza, lo que representa un 70% del total. Según el autor, la lingüística comparativa dice que a partir del 50% de semejanza se puede hablar de parentesco.
No es el primero que busca comparaciones del euskera con otras lenguas. Sin embargo, Koldo Mitxelena rechazó la vinculación del euskera con lenguas africanas. Jaime Martín se puso en contacto con el servicio de difusión del euskera de la UPV y la editorial Auñamendi para presentarles su estudio, pero sin éxito. Ahora, su idea es contactar con Euskaltzaindia o con los filólogos interesados porque Martín defiende que ha tratado de realizar una investigación lingüística rigurosa, sin ideas prefijadas, y no tiene "ningún inconveniente" en contrastarla.

COMENTARIO A LA NOTICIA

Estamos ante una nueva invención cuciplada en Medina Mayrit; la corte de toda suerte de golfos, golfantes y golfillos.
En esta ocasión no ha sido cuciplada la ofensiva paracaidista en la UAM de donde habitualmente sale toda suerte de disparates sino en el instituto Cervantes. 
Las maquinaciones urdidas en las calderas Mayritíes para laminar la historia de los pueblos que no se ajustan a su "ortodoxia mozarabita" son cada vez mas fantásticas e ilusorias y provocan la risión generalizada.

sábado, 30 de marzo de 2013

HIEROGNOMÓNICA por DON RUBÉN CALVINO









Hector Raurich explica la cosificación del sujeto en su relación con el objeto, como reificación, Juán Samaja explica el otorgamiento de vida y habilidades humanas al objeto producido, como unión y consagración y Bernard Stiegler, a esta relación auto-constructiva del hombre,  la ve como una continuación de la vida en la técnica pero valiéndose de otros medios y luego si la continuidad de esa vida orgánica depende de una memoria genética que transmite los caracteres de la especie (genotipo) en los cuales se insertan elementos individuales que hacen al espécimen (fenotipo), la técnica es por tanto un tercer tipo de memoria no orgánica que inserta los caracteres de la tecnología (tecnotipo). En este sentido, si entendemos que el homo que se yergue rectamente sobre sus piés, libera sus manos y culmina filogenéticamente en lo que se constituye como un verdadero gnomon biológico que llamamos sapiens gnomónico, debemos decir que es ese mismo sapiens gnomónico el que como gnomon que produce sombras, para poder verse a sí mismo fuera de sí, construye el gnomon de palo a su propia altura y/o en proporción a ella como un primer intento por reproducirse a sí mismo, luego de lo cual se entrega a un proceso artístico de antropomorfismo y antropometrismo del elemento gnomónico que conduce a la estela gnomónica antropomorfa y antropométrica. Ese proceso nunca culmina sino que con esa reproducción protética (prótesis) fuera de sí en el que se establecen vínculos hierognomónicos y de lenguaje en tanto migra, comienza a trascender y paulatinamente a hibridarse con la técnica hasta que hoy, la hierognomónica es algo así como una hierología de la técnica como hierofanìa y nuestros tiempos son los de la máquina (tecnocronìa) que ya no es la simple y gobernable palanca física sino que son las máquinas de segundo grado que nos condicionan de manera tal, que en conjunto se comportan como un gran Dios tecnológico, el cual, aunque siga siendo el mismo Dios ya superado, conservado y cancelado, que el hombre creó en las postrimerías del paleolítico y comienzos del neolítico, se entremezcla, no obstante hoy, con nuestros órganos y la biología, condicionando e hibridando fuertemente el desarrollo individual y social del ser humano. Quizás este Dios sea el DIOS viviente que HEGEL anuncia ya en Fe y Saber y que, sin negar del todo la idea esencial del DIOS cristiano, sino antes bien conservándola al tiempo que la cancela, nos presenta allí como el DIOS de la religión de los tiempos nuevos, de los tiempos que ahora nacen, de estos tiempos que, ¨ para nadie es una sorpresa ¨, son tiempos de revolución, según sus propios y ulteriores palabras>> (Hector Raurich).

La reificación y la consagración son los dos momentos del distanciamiento que se manifiestan juntos, como los dos opuestos de la palanca del lenguaje entablado entre el hombre y el gnomón y como dos aspectos de un mismo fenómeno de la abstracción consagratoria, el uno el ver al objeto como si fuera humano o poseyera vida y habilidades humanas, en tanto que el otro, como la reificación o cosificación  de las relaciones sociales. Dos aspectos de la alienación.
Cuando la reificación y la consagración como momentos de la alienación se dan en torno al gnomón, la relación hierológica que se entabla es hierognomónica, ya que en tanto se sacraliza al objeto gnomónico, simultáneamente también, se reifica el sujeto humano y en ambos entes, sujeto/objeto, se niega la historia y la temporalidad unificándose en el endiosamiento del objeto gnomónico.
Lo sagrado es ahistórico, el gnomón sacralizado es quien representa a las fuerzas celestiales sobrenaturales y creadoras del sujeto humano.hierognom__nica-.doc

viernes, 8 de marzo de 2013

SPANIEN WOLFSSCHANZE-






Las primeras oleadas de los "jóvenes paracaidistas" eran adoctrinados y juraron fidelidad a sus maestros. En la imagen de arriba el búnker despliega toda su parafernalia.


El Generalísimo, el rector de la UAM Sánchez Agesta y otras altas personalidades del régimen -almirante Carrero Blanco- ante una maqueta del futuro búnker de Cantoblanco.






En los estertores del régimen franquista se fraguó la leyenda del búnker cantoblanquiano. Sumas de dinero inmensas, juramentos de fidelidad más allá de la muerte.
Habia que preservar el legado franquista en su vertiente histórico-arqueológica a cualquier precio.  
Espionaje, política e ideología se dieron la mano en los famosos vagones que conducian a la fortaleza.


Las masas enardecidas gritaban ¡FRANCO! ¡FRANCO! ¡FRANCO! hasta resquebrajar el hormigón y el cemento con la fuerza volcánica de su clamor.
Después en fantástica metamorfosis mutarían en rojos reconvertidos y posteriormente en capitostes de las empresas desnacionalizadas protagonizando uno de los mayores saqueos conocidos en la historia de España.


"La historiografía nos permite reflexionar sobre el pasado de nuestra disciplina, recuperar y volver a trabajar en profundidad las obras de los arqueólogos que nos han precedido. Uno de los momentos más intresantes es probablemente la Dictadura franquista (1936-1975) y su intento de construir una historia nacional de España ajustada a intereses ideológicos y políticos muy concretos. Esto se puede comprobar en la Prehistoria y la Historia antigua especialmente en temas como el origen de los españoles y de la unidad de nuestra patria, el papel ejercido por España en la Historia como mandato universal, la idea del Imperio, etc.,
..........En este sentido, el estudio del contenido de ciertas obras de tres de los arqueólogos y hombres de Universidad más relevantes de aquella época, Luis Pericot García, (1899-1978), Julio Martínez Santa Olalla (1905-1972) y Martín Almagro Bosch (1911-1984), podría llevarnos a reflexionar sobre la no inocente relación entre ciencia y política..................."
J.M.F.Corbí

martes, 18 de diciembre de 2012

"LAS OPERACIONES" DE CANTOBLANCO


CAPÍTULO I - DON CAYETANO DE MERGELINA, EL PROTECTOR DE GRATINIANO NIETO, Iº  RECTOR DE LA UAM
 
Don Cayetano de Mergelina pertenecía a la extrema derecha; habia fundado un centro tradicionalista en Yecla-Murcia; considerado persona "de orden y de derechas" era un devotísimo católico.
Durante la Guerra Civil Española contribuia semanalmente a la celebración de una misa dominical y gracias a sus gestiones económicas logró poner a buen recaudo a Nieto Gallo y a otro de sus compinches, Pérez Villanueva  sobornando a la embajada chilena.
Mergelina  logró esconder a los falangistas  Gratiniano Nieto Iº rector de la UAM y futuro excavador en Iruña Veleia y a Joaquín Pérez Villanueva en la embajada chilena pagando por ello y por cada uno de ellos la abultada cifra para la época de 25 pesetas diarias hasta que éstos lograron huir de Madrid.
Miembro durante la guerra del S.I.P.M. (Servicio de información político-militar) del  1º Cuerpo del Ejército Nacional.
Por orden directa del Generalísimo Franco, de 27 de Septiembre de 1938, los servicios en el S.I.P.M. eran equivalentes a servir en el Ejército Nacional, y como director del Museo Arqueológico Nacional fue una pieza clave para conocer desde dentro todo lo relativo a la exportación al extranjero de obras de arte.

Fuente Alfredo Mederos Martín en su obra: Cayetano de Mergelina, Catedrático de Arqueología y Director del Museo Arqueológico Nacional.

Don Cayetano de Mergelina era un hombre de acción, un rambo capaz de planificar intrincadas operaciones no exentas de graves peligros. Una de sus mas sonadas incursiones fue la que protagonizó haciendo cruzar a Navascués por el frente del Tajo hacia la zona nacional con un tesoro de mas de 2.000 monedas ibéricas.

Al finalizar la guerra fue recompensado con el nombramiento de rector de la Universidad de Valladolid por el Generalísimo el 26-10-1939.

CAPÍTULO II-  DE CÓMO QUISIERON HACER CELTA A LA DAMA DE ELCHE

Un proyecto falangista: La Dama de Elche es celta.

En el III año triunfal de la cruzada, 1938, Santa Olalla, uno de los máximos exponentes de la intelectualidad del régimen presentó "Esquema Paletnológico"; la visión de la Prehistoria Hispánica desde el punto de vista Franquista.
En este momento es preciso recordar como el ente mutante metropolitano-mozarabita se distinguió siempre por su gran habilidad para adaptarse a las circunstancias del poder cambiante.
Efectivamente; a su colaboracionismo inicial con el Islam invasor -Elipando- sucederia la larga lista de judeoconversos que ocuparian los más altos cargos en la cúpula de poder de la Santa Inquisición Española y que se distinguirian por sus grandes actos criminales.
Luego pivotarian en todos los bandos de poder enfrentados en la turbulenta historia española: Austrias y Borbones en la guerra de sucesión, Patriotas y Afrancesados durante la invasión napoleónica, Carlistas y Liberales durante el rosario de guerras que asolaron nuestro país durante el siglo XIX, Nacionales y Republicanos durante la Guerra Civil Española y ahora mismo están infiltrados hasta los tuétanos en los dos partidos hegemónicos que se dedican a saquear a España, el PP y el PSOE.
Su astucia no conoce límites  incluso en los mismos tiempos en que intentaron  mediante el metropolita de Toledo, Elipando, imponer una solucion de compromiso con el Islam hegemónico peninsular, tal solución era  el adopcionismo, ya que consideraban inevitable el triunfo cordobés dada la desproporcionada correlación de fuerzas; incluso en ese momento incursionarían en el reino asturiano con su propaganda neogótica mozarabita para que en el improbable caso de que el baluarte norteño lograra resistir  pudieran seguir atechados a la sombra del poder.
Es una de sus mas singulares constantes la falta de escrúpulos y la mutante astucia camaleónica para sobrevivir aún en las circunstancias más difíciles.
Tras esta introducción es fácil comprender cómo con el III Reich dominando Europa "el entramado" se dispuso a mover ficha con el tema de los celtas y germanos; cuestión ésta sobre la que el generalato franquista y el propio Caudillo no tenían ni idea y eso a pesar de los apellidos que el último portaba Franco y Bahamonde.
LA DAMA DE ELCHE SERÁ CELTA LO QUIERA O NO; una de las operaciones más singulares del entramado mozarabita
La Santísima Trinidad del entramado mozarabita en su cruzada centralista-metropolitana como es bien sabido se compone de tres elementos: Roma,Reino Visigodo de Toledo y Reyes Católicos; tales elementos en modo alguno chocaban con la idea Hitleriana de la raza aria pues romanos y godos habían sido dos de los mayores estandartes históricos de tales poblaciones y sus hazañas militares, especialmente la de los primeros, llenaban las páginas de los libros de historia; en cuanto a los Reyes Católicos representaban la culminación de la reconquista peninsular y el exterminio de la exótica cultura norteafricana y oriental.
Pero existía un problema grave e irresoluble: Los Íberos o los Iberos. ¿qué hacer con tal pueblo de carácter no indoeuropeo al menos en la lengua y que ocupaba una porción no desdeñable de la parte este peninsular?
De inmediato movieron ficha y Santa Olalla, uno de los mayores ideólogos cantoblanquianos junto a Gratiniano Nieto, Cayetano de Mergelina y Torquemada, ordenó hacer desaparecer del mapa a los íberos o en cualquier caso de no ser esto posible minimizarlos lo máximo posible en beneficio de los celtas.
Se repite la historia: suevos primero y luego cántabros y astures minimizados en favor de los godos, más tarde  árabo-beréberes y judíos catalogados de cuerpo extraño en la nación española y justamente expulsados tras una depuración mediante las llamas purificadoras y ahora les llegaba el  turno a los infelices íberos de posible origen norteafricano.   

La característica de este hierro I que llamamos ibérico, o mejor
iberizante, es el que en un ambiente fundamentalmente céltico, y en nada básico distinto del
hierro I céltico del resto del país, actúan de forma cada vez mas intensa elementos
mediterráneos, orientales unos, que aportaron fenicios (aquí exceptúese el foco narbonensemarsellés)
y púnicos de la primera hora, y clásicos otros y con ellos también orientalizantes,
traídos por los colonos griegos y sobre todo en gran cantidad por los púnicos. (MARTINEZ
SANTA OLALLA 1941, p.160).

Por arte de birbiloque habian desaparecido y una vez mas he aquí la Hispania homogénea. Los íberos en realidad eran celtas como el resto de los peninsulares que habian sido "orientalizados" superficialmente por colonias  púnicas y en menor medida por otros elementos mediterráneos.
Había bebido Martínez Santa Olalla directamente en las fuentes alemanas cuando estudió en aquel país entre 1937 y 1631 (CASTELO ET AL.,1997), del mismo modo que lo habían hecho, gracias a las becas de la Junta de Ampliación de Estudios, otros muchos investigadores de la época, incluido el propio Bosch Gimpera. Puede que fuera esta común fuente de conocimiento lo que hizo que la propuesta historicista y a la vez positivista impregnara por igual a los arqueólogos del Centro de Estudios Históricos (CEH),vinculados a la Institución Libre de Enseñanza (ILE), a la naciente escuela catalana o al grupo que se organizaba en Madrid entorno a Obermaier, entre cuyos mimbros se formó el arqueólogo falangistas. Las diferencias entre los distintos grupos de investigación no residían pues en sus fundamentos teórico-metodológicos, en los que alma-pùeblo y cultura arqueológica llegan a confundirse, sino en propuestas derivadas de la opción tomada en la definición de lo español. Fundamentalmente esta oposición se expresaba en dos vertientes distintas. El papel de Europa o África en la caracterización de  lo español y  la oposición entre unitarismo supraestructural y regionalismo localista, como gustaba escribir Menéndez Pidal 8MENÉNDEZ PIDAL,1947 p LXIX y ss), en definitiva entre cultura unitaria o culturas diversas para definir la esencia de los hispano.


 

jueves, 6 de diciembre de 2012

EL CATEDRÁTICO RODRIGUEZ COLMENERO OTORGA UN BALÓN DE OXÍGENO AL EQUIPO DE GIL ZUBILLAGA







EL PRESTIGIOSO CATEDRÁTICO RGUEZ COLMENERO DA AIRE  AL EQUIPO DEL SEÑOR GIL ZUBILLAGA

Cuando todo parecia perdido para LURMEN y para el equipo arqueológico al mando del señor GIL ZUBILLAGA, el prestigioso catedrático RGUEZ COLMENERO otorga un balón de oxígeno al bando VERISTA.

Currículum:

Estudio la carrera eclesiástica en el Seminario de Ourense y en la Universidad Pontificia de Salamanca. Más tarde la de Filosofía y Letras en la Universidad de Valladolid, doctorándose en Historia en 1975. Fue profesor en las Universidades de Valladolid, Alicante y Oviedo, catedrático en la de Deusto y en la actualidad en la de Santiago de Compostela en el área de Historia Antigua.

 Obras realizadas:
Escribió más de 16 monografías sobre temas de su especialidad y más de cien artículos en revistas científicas. Realizó excavaciones arqueológicas en Lugo, Chaves, en el campamento romano Aquis Querquernis y en otros yacimientos.

Otros datos de interés:
Es autor de una docena de proyectos de investigación, director del Grupo Arqueológico "Larouco" y de la revista del mismo nombre. Es miembro de varias asociaciones nacionales y extranjeras como la Academia de Historia. Está casado y tiene dos hijos.
En noviembre de 2005 entró a formar parte de la Academia Gallega de Bellas Artes.

DIALNET-RGUEZ COLMENERO

Algunas de sus obras mas valiosas a continuación.

LA INTERVENCIÓN DE LA FLOTA ROMANA EN LA CONQUISTA DE GALLAECIA

LA CONQUISTA ROMANA DEL NORTE PENINSULAR

TABULA LOUGEIORUM

DECLARACIONES DE RGUEZ COLMENERO RESPECTO AL ASUNTO VELEIA


¿Encajan históricamente los hallazgos o son un fraude? De momento, y mientras no se lleven a cabo actuaciones decisivas y coordinadas para esclarecer el problema, me mantengo en la duda. Comparto con los informadores de la Comisión numerosas incongruencias de las que ellos se hacen eco dentro del conjunto en cuestión, pero no veo por ninguna parte ese jaque mate final que se amaga numerosas veces y no llega nunca. (..)
Si son falsos: “se trataría de muchos cientos de testimonios de temática variopinta que habrían exigido la movilización de un equipo numeroso de entendidos, a juzgar por la variada temática que se trata. Pero es que, además, el proceso de envejecimiento que los análisis detectan en los surcos de los grafitos y sus áreas anejas, si no se hubiera producido por los efectos del paso del tiempo, habría que buscarla en los procedimientos de envejecimiento acelerado, según dictamen del profesor Madariaga en algunos de sus análisis (…).
A la luz de lo expuesto, me cuidaría muy mucho de acusar a nadie de falsificación alguna. Para mí, al menos, y supongo que para otros, la maraña de argumentos, en pro y en contra, han llegado a trenzar un auténtico nudo gordiano, que sería preciso deshacer cuanto antes por el bien de todos (…)
Nunca más oportuno lo de tajar porque la solución del conflicto habrá de provenir esencialmente de la actividad arqueológica, esto es, de excavaciones complementarias sectoriales. Por ahí se debió haber empezado antes de iniciar cualquier tipo de proceso sancionador administrativo. Sin embargo, nunca es tarde cuando la dicha es buena”


COMENTARIO

Rguez Colmenero ha hablado: 1/"no veo por ninguna parte ese jaque mate final que se amaga numerosas veces y no llega nunca."
 2/
se trataría de muchos cientos de testimonios de temática variopinta que habrían exigido la movilización de un equipo numeroso de entendidos, a juzgar por la variada temática que se trata. Pero es que, además, el proceso de envejecimiento que los análisis detectan en los surcos de los grafitos y sus áreas anejas, si no se hubiera producido por los efectos del paso del tiempo, habría que buscarla en los procedimientos de envejecimiento acelerado

Estimados lectores; quedan claras varias cuestiones: A/ Aún no ha podido probarse al 100%  que estemos ante una falsificación.
Cierto; pero como el mismo Rguez Colmenero reconoce existen numerosas incongruencias  que hacen dudar seriamente  sobre la autenticidad de los hallazgos de Iruña Veleia.
B/ En el hipotético caso de haberse producido una falsificación, ésta por la complejidad de la misma, no habría sido efectuada por un "francotirador", por un bromista o por cualquier individualidad motivada por tal o cual ideología.  Habria sido necesaria para llevar a cabo tal acción un equipo multidisciplinar con avanzada tecnología para entre otras cuestiones llevar a cabo un envejecimiento acelerado.
Ni Lurmen, ni el equipo del señor Gil Zubillaga tienen las tablas ni los conocimientos suficientes, ni la tecnología necesaria  para llevar a cabo tal "asalto".
Una acción de tal naturaleza sólo podria haber sido llevada a cabo por un potente organismo académico con especialistas en numerosas disciplinas.
Dada la trayectoria histórica del yacimiento Alavés excavado ya por Gratiniano Nieto; ésta línea de investigación -la nuestra-  señala a la UAM como elemento clave  en  lo que nosotros calificamos como "asalto" con trasfondo en la pugna entre LURMEN y la UAM por el control del yacimiento.
La lucha encarnizada por tal control tiene su origen en un yacimiento arqueológico excepcional y posiblemente único en Occidente y que se presumia con bastante fundamento que era una mina de oro.
Nosotros seguimos pensando -el autor de este blog y sus colaboradores- que se trata de un yacimiento excepcional con singularidades únicas que ha sido destrozado en una operación compleja y planificada por un poderoso ente académico.
En gran parte suscribimos la interpretación del prestigioso catedrático Rguez Colmenero: aún no se ha demostrado cien por cien que se trate de una falsificación aún cuando los hallazgos  presentan inquietantes incongruencias  que nos hacen pensar en una acción premeditada que de confirmarse habria sido llevada a cabo por un equipo numeroso de entendidos..................



EL ASUNTO SIGUE ABIERTO.

domingo, 2 de diciembre de 2012

PARADOJA ARQUEOGNOMÓNICA -STONEHENGE-por RUBÉN CALVINO







http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/paradoja-arqueognom-nica-stonehenge



Basados en los trabajos del Dr Raúl PEREZ ENRIQUEZ y desde lo estrictamente métrológico, podemos decir que los 8 piés ingleses que mide la piedra gnomónica, ROCA S11, es el equivalente a la mitad de tres alturas humanas de un europeo medio de esos tiempos; con lo cual tenemos que: 
163 cm de altura media x (3/2) = (1,5) x 1,63 = 244cm = 8 piés
En base a esta relación antropométrica e intentando entender como pensaban y actuaban en la antigüedad, surge como muy probable que con el propósito de verse a sí mismo y su sombra tomando distancia del propio cuerpo, los arquitectos de Stonehenge no habrían dudado en hacerce de una piedra como gnomón, que sea lo suficientemente grande y visible a los efectos de cumplir con las funciones de unidad gnomónica de medida convenientemente instalada.
Para ello, en el Círculo de Sarsen habrían destacado a la Roca S11, claramente ubicada al Sur del emplazamiento y con una altura que, curiosamente es de 3/2=1,5  veces la altura media del hombre europeo de aquellos tiempos.
Muchas culturas habrían hecho lo mismo, basadas por lo general en la milenaria experiencia de seguir las sombras del sol proyectadas por el propio cuerpo que, independientemente de la voluntad de su portador, filogenéticamente comenzó a cumplir funciones de gnomón natural al momento mismo en que el hombre  comenzara a caminar erguido. En consecuencia, como recurso para emanciparse  de las dificultades que supone el intentar verse a sí mismo en todas las circunstancias gnomónicas, los hombres antiguos comenzaron a construir gnomones de madera primero (postes) y piedras (menhires) después, a los que supieron subdividir en unidades antropomorfas iguales entre sí.
Esos gnomones que representaban proporcionalmente a la altura humana, fueron tratados muchas veces como objetos independientes a su origen antropométrico y cuando paradojalmente se fueron transformando  en estelas antropomorfas, solo eran vistas y valoradas desde lo religioso y/o místico, sin advertir que en ese proceso de distanciamiento y antropomorfización sufrido, en verdad, se estaba evidenciando el retorno del gnomón a la inmediatéz de sus orígenes en el cuerpo humano; retorno que no se lleva a cabo como un retroceso sino como avance hacia una mayor complejidad antropométrica y mejoramiento de la realización artístico-antropomorfo. Así. la misma evolución del objeto gnomónico que lo distanció e hizo independiente del cuerpo humano, terminó siendo en las culturas mas avanzadas, la reproducción y retorno a la inmediatéz del cuerpo originario, objetivadamente complejizado y enaltecido conforme a escalas diversas.
Dicho esto, podemos generalizar en que toda estructura en la que se verifiquen funciones gnomónicas, inevitable e independientemente del aspecto antropomorfo y/o antropométrico alcanzado, reconoce un origen oculto y subyascente en el cuerpo humano erectus, obrando como gnomón natural.
PARADOJA ARQUEOGNOMÓNICA